Un estudio crítico y comparado entre las posiciones filosóficas de Rosenzweig, Heidegger, Derrida y Deleuze

Pablo Esperon, Ricardo Etchegaray, Marcos Jasminoy, Claudio Columba

Resumen

¿Por qué hablar de “acontecimiento” en filosofía? ¿Sabemos qué nombramos con la noción de acontecimiento? ¿La noción de acontecimiento remite al lado entitativo o al lado ontológico de la realidad, de acuerdo con la ya conocida diferenciación heideggeriana? ¿El acontecimiento puede ser referido o vinculado con la diferencia ontológica? ¿Es la diferencia el lugar originario del acontecimiento? El presente proyecto de investigación tiene como objetivo fundamental e hilo conductor dilucidar estas preguntas en las filosofías de Rosenzweig, Heidegger, Derrida y Deleuze para, en un segundo momento, comparar las posiciones teóricas, y así poder aprehender qué implicancias conlleva la noción de acontecimiento para la irrupción de la novedad y la comprensión del sentido en un mundo cuyo carácter contingente se nos presenta y nos afecta. En este sentido, la hipótesis del presente proyecto sostiene que la noción de acontecimiento es una interpretación ontológica para denotar, por un lado, una estructura trascendental que explica la constitución del sentido, y, por otro lado, es una estructura de donación fenoménica.
Uno de los resultados relevantes al que se arribó concierne a una redefinición del concepto de “hermenéutica”, en un sentido distinto que el meramente metodológico. Se exploraron las posibilidades de entrecruzamiento de la “hermenéutica de la facticidad” (Heidegger), la “hermenéutica acontecial” (Romano) y la “fenomenología estructural” (Rombach) para establecer un marco lo suficientemente rico para poner en diálogo las nociones de acontecimiento de Rosenzweig, Heidegger, Derrida y Deleuze.
Esto arrojó una primera conclusión, que es ya propiamente de contenido: quedó establecido que la relación entre “hermenéutica” y “acontecimiento” no es una relación entre un método y un objeto, “entre la aprehensión de un objeto y el objeto aprehendido, al cual aquella solamente tendría que ajustarse”, sino que el hermeneúein mismo (comunicar, interpretar) es un modo de ser del acontecimiento. La interpretación puede ser considerada como algo cuyo ser pertenece no ya a la “facticidad” (como para el primer Heidegger), sino al “acontecimiento” mismo en el que esta facticidad está desde siempre ya implicada. La hermenéutica, así pensada, no consiste en una interpretación a posteriori de algo ya acaecido, sino que el mismo acaecer del acontecimiento revela una interrelación fundamental, propiamente hermenéutica, en la que se hallan implicados también el mundo y el sí mismo.

Palabras clave

Acontecimiento; Diferencia; Hermenéutica.

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