Nota editorial

Históricamente, el estudio de las elites ha encontrado cierta dificultad en convertirse en un campo articulado con sus propios actores y debates institucionalizados. Ya sea que traten de elites políticas, económicas o culturales, entre otras, estas investigaciones se vinculan más por un conjunto de peguntas empíricas que por las referencias teóricas o disciplinares en las que abrevan. La necesidad de comprender y explicar las trayectorias, dinámicas y funcionamiento de los grupos que ocupan la cúspide de distintas instituciones o ámbitos de la vida social agrupa, de esta manera, trabajos con frecuencia disímiles.

Sin embargo, esta heterogeneidad, lejos de constituir necesariamente un defecto o un obstáculo, permite poner en diálogo investigaciones que contribuyen, cada una desde su enfoque, a construir conocimiento en torno a preguntas de investigación situadas y a objetos empíricos concretos. No a pesar de sus diferencias, sino gracias a ellas.

Los siete artículos que conforman este dossier reflejan dicha pluralidad. En primer término, desde el punto de vista disciplinar, por la coexistencia de trabajos sociológicos y politológicos. En segundo lugar, por la multiplicidad de enfoques teóricos que reúne, los cuales abarcan desde perspectivas estructuralistas hasta constructivistas y de la elección racional. Asimismo, teniendo en cuenta el aspecto metodológico, sus artículos abrevan tanto en estrategias cuantitativas como cualitativas o en la combinación de ambas. Además, comprenden aproximadamente unas cuatro décadas y se abocan tanto a países latinoamericanos como europeos, y tanto desde un recorte singular como desde una perspectiva comparativa. Acaso en esta heterogeneidad residan, es cierto, algunos de los obstáculos, pero sin dudas también muchas de las virtudes de estos estudios.

Las elites que nos interesan en este número remiten a los actores que ocupan las más altas posiciones en los gobiernos y los partidos políticos, tanto a nivel local como estadual y nacional, así como a aquellos que pertenecen a diferentes grupos que orientan su acción hacia el Estado y los partidos, tales como organizaciones empresariales, sindicatos y movimientos sociales, entre otros. También a las elites administrativas, compuestas por una pluralidad de funcionarios estatales de varios rangos, que se vinculan con el gobierno de las distintas áreas de gestión en lo que se ha dado en llamar “acción pública”.

El dossier abre con el trabajo de Vincent Dubois “Cuando las élites políticas transforman la vida de la población precaria: la construcción política del fraude social como problema público en Francia”, que aborda los discursos públicos de sospecha y control sobre la gestión de las prestaciones sociales y las personas que las perciben. El trabajo estudia la construcción, a partir de la década de 1990, del “fraude social” como un problema público y la institucionalización de dispositivos para combatirlo, recorriendo discursos de diferentes agentes estatales. Apoyado en una sociología de espacios de posiciones y de las tomas de posiciones, Dubois sostiene que el endurecimiento del control social es resultado de las transformaciones en diferentes campos (burocrático, político, mediático, de expertos) que ocurren a partir de la década de 1970 y del declive del Estado Providencia.

La pregunta por el rol de las elites políticas y estatales en la formulación de políticas públicas también estructura el trabajo de Federico Lorenc Valcarce y Facundo Solanas “Políticas sectoriales y burocracias especializadas. Diplomáticos y militares en la política exterior y la política de defensa en la Argentina del siglo xxi”. Los autores analizan el modo en que determinados grupos jerárquicos dentro de las burocracias estatales son claves en la delimitación de un campo específico de política pública y, posteriormente, en su formulación y ejecución. Sin embargo, dada la naturaleza heterogénea y múltiple de las instituciones estatales —en las que interviene una pluralidad de actores con intereses diversos y a menudo contradictorios— esos diplomáticos y militares encuentran muchas veces difícil lograr que sus saberes y visiones del mundo se traduzcan en decisiones efectivas.

Luis Miguel Donatello y Gabriel Obradovich son los autores de “Los titulares de las carteras de Industria en la Argentina y Brasil, en las experiencias kirchnerista y del PT. Enraizamiento, autonomía y experticia”. El trabajo se propone abordar el funcionamiento de los gobiernos más allá de sus orientaciones ideológicas, tomando para ello a dos casos caracterizados como “populistas” o de “centro-izquierda” y apelando al método de la comparación individualizadora de Charles Tilly. Los autores reconstruyen las trayectorias de los altos funcionarios de las carteras de Industria considerando la socialización educativa, las trayectorias laborales, la circulación entre el sector público y privado y la política partidaria. Así emergen heterogeneidades que les permiten sostener que una caracterización ideológica similar no implica alianzas estratégicas claramente definidas. Mientras que en Brasil hay una continuidad de largo plazo entre elites económicas y estatales que se mantiene durante los gobiernos del PT, en la Argentina los gobiernos kirchnernistas sintetizan corrientes heterogéneas y contradictorias entre sí.

En “La exposición a los conflictos de interés y la captura de la decisión pública en el gabinete nacional (Argentina, 2018)”, Ana Castellani y Gustavo Motta continúan en una línea similar con una cuestión que ya se ha ganado el estatus de clásica: el entrecruzamiento entre las elites políticas y las económicas. A través del análisis de la participación de los altos funcionarios de la presidencia de Mauricio Macri (2015-2019) en empresas privadas, encuentran que ese solapamiento adquiere características particulares que lo diferencian de otros períodos. Así, un fenómeno que, si bien no resulta novedoso en la Argentina ni en otros países del mundo, es indagado de manera detallada, aportando abundante evidencia inédita para estudiar un gobierno cuyos vínculos con el sector privado fueron puestos bajo la lupa desde el primer momento. En ese contexto, los autores se preguntan por la posibilidad de que surjan conflictos de interés.

Los vínculos entre distintos tipos de elite también son analizados por Elena Semenova en su artículo “Presidentes, primeros ministros y designación de ministros outsiders: un análisis cuantitativo longitudinal de catorce países de Europa Central y del Este”. La autora muestra cómo y en qué circunstancias los primeros ministros y presidentes de los regímenes parlamentarios y semipresidencialistas de un conjunto de países europeos designan ministros sin experiencia política ni partidaria. Estas figuras, muchos de ellos tecnócratas, resultan funcionales a los líderes políticos que los convocan para construir poder personal o hacer equilibrio entre los miembros de sus coaliciones de gobierno. Ahora bien, la inclusión de estos actores en los gabinetes, provenientes en la mayoría de los casos del mundo empresarial o académico, favorecen una integración estructural entre elites de distintos sectores y permiten la transferencia de conocimientos y la construcción de valores compartidos, contribuyendo en definitiva a la estabilidad del régimen.

En “El retorno de una nobleza de Estado. Los ministros de Emmanuel Macron en perspectiva (1986-2018)”, Sébastien Michon y Valentin Behr se proponen estudiar la composición social de los ministros del gobierno de Edouard Philippe, Primer Ministro de la presidencia Macron, a partir de la reconstrucción de sus trayectorias profesionales y políticas y en comparación con los perfiles de los elencos de los gobiernos precedentes. El trabajo se inscribe en una larga tradición francesa de estudios sobre los miembros de los gabinetes ministeriales y la conformación social de los gobiernos. Con esta tradición los autores establecen un muy interesante diálogo empírico y teórico que les permite identificar transformaciones en los perfiles de políticas estrechamente vinculadas a cambios en la sociedad francesa, en particular la redefinición de los límites entre lo público y lo privado, y la expansión del sistema político profesionalizado. En este sentido, encuentran que en los últimos años tuvo lugar una reconfiguración de la lógica de reclutamiento de las elites políticas en Francia, que consistió en que una elite político-administrativa desplazó a las elites partidarias y electivas preexistentes, lo cual permite repensar procesos como la renovación de la política y la emergencia de discursos antipolíticos.

Finalmente, el artículo de Nicolás Vidal y Julio César Donadone, “Los directores de YPF y los cambios en el control corporativo de la empresa, 1976-2018”, se centra en la transformación de los perfiles de los miembros del directorio de la empresa petrolera del Estado argentino. Estos cambios sucedidos a lo largo de las últimas décadas del siglo xx y las primeras del xxi no solo testimonian las mutaciones del capitalismo contemporáneo, sino también la consolidación de nuevos actores dentro de las elites económicas argentinas. El paso de esta empresa de la propiedad estatal a la privada y luego, una vez más, a las manos del Estado agrega como protagonistas de estos procesos a numerosos actores políticos en un juego de contraposición entre lógicas disímiles que acercan nuevamente a las elites políticas con las económicas.

El dossier que presentamos a continuación reúne entonces trabajos que se preguntan por diversas elites políticas, estatales y económicas desde diferentes perspectivas. Comparten la inquietud por los vínculos y solapamientos entre grupos y lógicas que pueden parecer opuestas a priori, pero que en la práctica se entrecruzan constantemente. Esperamos que contribuya a enriquecer el conocimiento acerca del gobierno de nuestras sociedades cada vez más complejas, y aliente los diálogos y debates que las ciencias sociales necesitan.

Gabriel Levita[1] y Guido Giorgi[2]


[1] Doctor en Ciencias Sociales y en Estudios Políticos (UBA/EHESS), investigador del CONICET y profesor en la Universidad Nacional de Lanús. Correo electrónico: levgab@hotmail.com.

[2] Doctor en Ciencias Sociales y en Estudios Políticos (UBA/EHESS), investigador del CONICET y profesor en la Universidad Nacional de Lanús y la Universidad de Buenos Aires. Correo electrónico: giorgiguido@yahoo.com.ar.

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