
Miríada. Año 14 No. 18 (2022) 37-72
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Hechas las aclaraciones, en primer lugar, hay que dar cuenta de la capa-
cidad de movilización que tuvieron los partidos12. Como se desprende de la
tabla 1, los comicios demandaron una presencia muy acotada del total de la
población. Sin embargo, cuando se desplaza la mirada hacia el electorado
potencial, podemos constatar que el promedio general de votos, según los
13 (en los cuales hay votos no computados por anulación
de comicios)14, es del 32 % respecto de la población estimada de argentinos
mayores de 17 años (es decir, los aptos para votar), cifra que a su vez es su-
perior al 20 % de la Capital Federal para ese mismo período (Yablon, 2003,
p. 96). Y, si uno toma el escrutinio realizado por la Junta Electoral de la pro-
vincia (que computaba todos los votos que no presentaban indicios claros
de ser “fabricados”, sin importar, por ejemplo, si habían sido emitidos en
una elección doble, pero que, por esa misma razón, son un mejor indicador
de las elecciones del 7 de febrero” (1892, p. 1); LPBA (1892, pp. 5-6); CN (1892, pp. 3-20); “El
escrutinio de electores de Presidente” (1892, p. 1); LPBA (1892, pp. 26-28; 1893, pp. 5-12);
“Provincia de Buenos Aires” (1894a, p. 5; 1894b, p. 5); “Escrutinio de las elecciones de Go-
bernador” (1894, p. 4); CN (1894a, pp. 45-51; 1894b, pp. 83-88); “La elección nacional” (1895,
p. 1); LPBA (1895, pp. 9-51); CN (1895, pp. 89-91); “Las elecciones del domingo” (1896, p.
1); LPBA (1896a, pp. 3-26; 1896b, pp. 32-107); CN (1896, pp. 66-96); LPBA, (1897a, pp. V-XL;
1897b, pp. LVII-LXIX; 1897c, pp. 3-23; 1897d, pp. 25-31); “El día político” (1898a, p. 1); LPBA,
(1898a, pp. 5-33; 1898b, pp. 5-41); “Elecciones nacionales” (1898, p. 4); CN (1898, pp. 19-21).
12 Según muestran los escrutinios y las crónicas, los comicios fueron terreno de actores colec-
en Hirsch (2021a).
13 Para las elecciones nacionales, la Junta Nacional de cada provincia (compuesta por el pre-
sidente de la Legislatura, el presidente de la Suprema Corte de Justicia y el juez nacional
de sección) realizaba el escrutinio general y proclamaba los diputados o electores de pre-
sidente que resultaran nombrados, aunque en ningún caso podía desechar las actas elec-
el proceso también era diferente en la provincia de Buenos Aires. Hasta 1896, el escrutinio
general de las elecciones legislativas era realizado por su respectiva cámara, mientras que el
de electores de gobernador estaba a cargo de la Legislatura en Asamblea por las dos cámaras
la reforma de 1896, el escrutinio general de las elecciones legislativas pasó a manos de una
nueva Junta Electoral, conformada por el presidente de la Suprema Corte de Justicia (que la
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tinio e informe de la Junta tenían un carácter pura y exclusivamente informativo, ya que el
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en
1898, puesto que en los diarios de sesión del Congreso no se indican las cifras.
14 En ocasiones, en el juicio de las elecciones, algunos comicios fueron anulados por presen-
tar indicios de fraude o alguna otra irregularidad.