Estudiar las huellas

Huellas en Papel VII / No.12 (2019)





La vida de los libros:

a propósito de una dedicatoria1

Introducción

Los libros impresos tienen su propio ciclo de vida. En su dimensión de bienes culturales, se producen, circulan, se consumen. Las personas que intervienen en las instancias del recorrido de los objetos alteran su materialidad y su capacidad de significación y, a su vez, son transformados a partir de la interacción con ellos. El historiador Robert Darnton (2008) ha teorizado sobre el circuito de comunicaciones del libro, que involucra a autores, editores, impresores, distribuidores, encuadernadores, vendedores y lectores. Entre numerosos aspectos, el contexto socio-económico incide sobre el modo de circulación de las obras y la apropiación por parte de los lectores. En esta última etapa se genera una retroalimentación con la figura del autor, quien a partir de la lectura de nuevos textos recibe el estímulo para generar obras originales y comenzar el circuito nuevamente.

El poseedor imprime sus huellas en el objeto, producto de las relaciones que establece con él, motivado a partir de la información contenida o como vehículo y mediador de los lazos sociales entre personas. La lectura y el análisis de las marcas en los libros permiten recuperar y reconstruir parcialmente su historia de circulación. De este modo, el estudio sobre la historia y la apropiación de los objetos contribuye a dilucidar relaciones personales, interpretaciones de los textos y acontecimientos hasta entonces desconocidos.

El análisis de esta obra también se concibe a partir de la noción de “biografía de las cosas”. El libro, como objeto cultural, es depositario y testimonio de su trayectoria de sucesivos desplazamientos, de las apropiaciones de sus respectivos dueños y los intercambios entre ellos. Como dice Appadurai (1991):

A pesar de que nuestro propio enfoque de las cosas esté necesariamente condicionado por la idea de que las cosas no tienen otros significados sino aquellos conferidos por las transacciones, las atribuciones y las motivaciones humanas, el problema antropológico reside en que esta verdad formal no ilumina la circulación concreta, histórica, de las cosas. Por ello, debemos seguir a las cosas mismas, ya que sus significados están inscritos en sus formas, usos y trayectorias. Es sólo mediante el análisis de estas trayectorias que podemos interpretar las transacciones y cálculos humanos que animan a las cosas (p. 19).

Por lo tanto, el libro tiene en potencia la capacidad de condensar, desde su recorrido singular, las interacciones personales que han incidido, de algún modo, sobre su estructura natural.

En la vasta biblioteca de Werner Hoffmann, encontramos un ejemplar que se destaca por sus marcas. Las bibliotecas personales tienen la capacidad de unir el “qué” con el “quién” de la lectura (Darnton, 1993). Die provinz des menschen: aufzeichnungen,1942-1972 [La provincia del hombre. Apuntes, 1942-1972], de Elias Canetti, resalta por su peculiaridad. La obra es una recopilación de apuntes ensayísticos del autor, en la que mediante una serie de aforismos vierte sus pensamientos sobre la situación social del mundo que lo rodea.

Dos elementos exógenos a la edición original permiten recuperar la historia de circulación del libro: en primer lugar, una postal pegada en la contratapa anterior, enviada por Elias Canetti desde Zúrich (Suiza) a Madame Jean Carrive en La Girarde(Saint Quentin de Caplong, Gironda) y, en segundo lugar, una dedicatoria escrita en tinta en la anteportada: “Für Madame Jean Carrive, zur erinnerung an den schönen besuch in ‘La Girarde’, sehr herzlich, von Elias Canetti. Zúrich, Januar 1975” [Para Madame Jean Carrive, en conmemoración a la agradable visita a ‘La Girarde’, cordialmente, de Elias Canetti. Zúrich, Enero 1975]. El desplazamiento y el consumo del ejemplar posibilitan iluminar aspectos de la formación intelectual de Hoffmann e indagar en sus relaciones en la esfera cultural y afectiva.

De Zúrich a La Girarde

Según define Martínez de Sousa (2004), la dedicatoria es una “nota dirigida a la persona a quien se dedica una obra, que suele figurar al frente de ella, ya impresa, ya manuscrita” (p. 261-262). La dedicatoria, como subgénero literario, tiene una estructura morfológica compuesta por los siguientes elementos: el dedicante (aquel que ofrece la dedicatoria), el dedicatario (quien la recibe), el objeto dedicado y la causa que motiva dicho acto (Hahn, 1977). Los elementos pueden estar presentes o ausentes, pero están siempre implícitos en la organización básica. El hecho de ofrendar un objeto implica, por sí mismo, un tributo u homenaje, por lo que las dedicatorias nos introducen a las “amistades de la historia”. Si bien la práctica de dedicar obras se remonta a la antigüedad grecolatina, desde mediados del siglo XVIII adquiere su acepción contemporánea: el autor registra un sentimiento de amistad o amor hacia el dedicatario (Taliaferro & Decker, 2011). Este acto textual también comprende el ofrecimiento y recepción del objeto dedicado.

En el caso descripto, quien ofrece la dedicatoria es el intelectual de origen búlgaro Elias Canetti, Premio Nobel de Literatura en 1981. Reconocido principalmente por sus ensayos acerca de los movimientos de masas, en especial sobre el nazismo alemán, fue uno de los pensadores más influyentes de lengua germana del siglo XX. La receptora es Charlotte Behrendt (posteriormente apellidada Carrive) quien, como su esposo Jean Carrive, se destacó en la comunidad de intelectuales como traductora de las obras de Franz Kafka al francés. El ejemplar dedicado también nos ofrece pistas sobre el espacio y tiempo en el que se realiza el envío del libro: se remite desde el domicilio de Canetti en Zúrich, en el año 1975, con destino a La Girarde, propiedad rural ubicada en Francia, cerca de Burdeos. Residencia principal de Jean y Charlotte Carrive, se erigió como uno de los bastiones de la resistencia francesa al nazismo y, simultáneamente, como un monumento de la simbiosis entre franceses y judío-alemanes. Charlotte Behrendt, judía convertida al protestantismo, arribó a la propiedad de la familia Carrive en 1933 junto a su futuro marido. Con profundas afinidades en los ámbitos académicos y culturales, la pareja recibía visitas regularmente en su vivienda. Estos lazos de sociabilidad delimitan, en un aspecto simbólico, el reconocimiento de pares y los vínculos amistosos en círculos culturales (Bruno, 2014).

El pensador Elias Canetti, de origen judío sefaradí, nunca perteneció plenamente a la esfera de intelectuales de su época. Nacido en Ruse, al norte de Bulgaria, en 1938 escapó de Viena junto a su mujer, Veza, debido a los ataques contra ciudadanos judíos por parte de grupos militarizados nazis, conocidos como “la noche de los cristales rotos”. El destino de su exilio fue primero París y luego Londres, ciudad en la que compuso su obra más representativa: Masa y poder. En 1971 se mudó definitivamente a Zúrich. Según menciona Jutta Bechstein (2012), la visita de Canetti a La Girarde pudo haber tenido lugar en 1972. Algunos años antes, el autor había publicado un análisis de la correspondencia entre Franz Kafka y su prometida Felice Bauer. Tanto esta obra como su naturaleza personal de exiliado del nazismo pudieron ser las causas que lo acercaron a Jean y Charlotte Carrive. Hacia fines de la década de 1930, el matrimonio de académicos se especializó, por sus traducciones y comentarios, en la obra de Kafka; se convirtieron en pioneros al introducir al escritor alemán en el universo francófono. Con posterioridad a la visita del ganador del Premio Nobel, se exhibe en la residencia de los Carrive una fotografía en conmemoración, que convive con retratos de Isaac B. Singer, Samuel Josef Agnon, Hannah Arendt y Moses Mendelssohn.

De La Girarde a Buenos Aires

La familia Behrendt estaba constituida por los siguientes integrantes: Fritz (padre), Marie Stranz (madre), Peter, Lisbeth, Margarethe y Charlotte (hijos). Hacia comienzos del siglo xx residían en la ciudad de Strzelin (Prusia Oriental), allí donde los hijos vivieron su infancia. En aquella misma ciudad, Werner Hoffmann fue criado por sus dos tías paternas, maestras de la escuela del pueblo. La vecindad de ambas familias y la semejanza de edad entre los infantes hicieron que entablaran relaciones muy estrechas. Con la irrupción del nazismo en 1933, la persecución a los judíos no se hizo esperar. Werner interpretó este nuevo panorama y decidió emprender viaje hacia la Argentina, en donde se desempeñó como docente en la Goethe Schule. En 1938 regresó a Strzelin para advertir a las familias de origen judío sobre las amenazas del régimen nazi; por lo que, un año más tarde, la familia Behrendt decidió emigrar a la Argentina, con excepción de Charlotte, quien había anticipado su exilio hacia Burdeos (Francia). En Buenos Aires, ambas familias mantuvieron el contacto y los lazos de amistad2.

Es posible que a partir de la relación con la familia Behrendt, en especial con Charlotte, con la que compartía afinidades por el estudio de la literatura germana, el ejemplar de Die provinz des menschen llegara a la biblioteca personal de Hoffmann. Tanto Jean Carrive como Charlotte, analistas y traductores de la obra de Kafka, se centraron en la dimensión espiritual y religiosa de su obra43. En la misma senda analítica, Werner Hoffmann publicó dos libros (Kafkas Aphorismen de 1975 y Ansturm gegen die letzte irdische Grenze: Aphorismen und Spätwerk Kafkas de 1984) y numerosos artículos en los que insistió en una lectura de la mística judía en sus textos. La afinidad entre las visiones probablemente esté determinada, de manera parcial, por la historia compartida entre Charlotte y Werner, así como por su formación académica.

Elias Canetti escribió, dentro de su extensa producción literaria, sobre Franz Kafka. En Der andere prozess: Kafkas briefe an Felice3 analiza la correspondencia entre Kafka y su prometida Felice Bauer. Asimismo, la estructura de los libros, escritos por Hoffmann en forma de aforismos, dialoga a nivel estilístico con una parte de la obra de Canetti (entre la que se encuentra Die provinz des menschen), quien recurrió a las notas aforísticas para reflexionar, con el uso de metáforas, sobre la situación social contemporánea.

Conclusión

El estudio de la circulación de los objetos culturales posibilita revelar aspectos ocultos de la historia social e individual. Este enfoque microscópico e intensivo, que responde a los principios de la microhistoria (Levi, 1993), permite un acceso a la comprensión del pasado desde la lectura de las intervenciones humanas en los objetos.

A partir de las marcas encontradas en un ejemplar, es factible reconstruir el recorrido del libro y, a su vez, las relaciones intelectuales entre sus poseedores. En el caso analizado, observamos que el desplazamiento del ejemplar desde Zúrich a Francia, y desde allí a Buenos Aires, incorporó nuevas significaciones a la información contenida. Las relaciones forjadas entre Jean Canetti, Charlotte Carrive y Werner Hoffmann evidencian la familiaridad entre integrantes de la misma esfera intelectual. El contacto con la cultura judía, la condición de exiliados, la pasión por la literatura germana y Kafka son algunos de los elementos comunes que unen a los pensadores mencionados, condensados todos ellos en el ejemplar que analizamos.

Referencias

Appadurai, A. (1991). La vida social de las cosas: perspectiva cultural de las mercancías. DF, México: Grijalbo.

Bechstein, J. (2012). La vie de Jean et Charlotte Carrive à La Girarde. Recuperado de https://bit.ly/2ZxwVzi

Bruno, P. (2014). Sociabilidades y vida cultural. Buenos Aires, Argentina: Universidad Nacional de Quilmes.

Darnton, R. (1993). Historia de la lectura. En P. Burke (Ed.), Formas de hacer historia (pp.189-220). Madrid, España: Alianza.

Darnton, R. (2008). ¿Qué es la historia del libro? Prismas - Revista de Historia Intelectual, 12(2), 135-155.

Hahn, O. (1977). Borges y el arte de la dedicatoria. Revista Iberoamericana, 43(100-101), 691-696. doi: https://bit.ly/2MVHURp

Levi, G. (1993). Sobre microhistoria. En P. Burke (Ed.), Formas de hacer historia (pp. 119-143). Madrid, España: Alianza.

Martínez de Sousa, J. (2004). Diccionario de bibliología y ciencias afines (3ª ed.). Gijón, España: Trea.

Taliaferro, C., & Decker, J. (2011). On dedications. Analysis, 71(4), 620-627.

1 Esta información fue proporcionada por Miguel Hoffmann, hijo de Werner.

2En la biblioteca personal de Hoffmann, se encuentra La muraille de Chine de Kafka, traducido por Jean Carrive (HOFFMANN A9-PA4).

3Se encuentra un ejemplar de dicha obra en HOFFMANN A12-PA22.

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